lunes, 1 de julio de 2013

HIPERACTIVIDAD Y TRATAMIENTOS.

¿Qué es la hiperactividad?:

 La hiperactividad infantil es un trastorno de conducta, de origen neurológico que no siempre evoluciona favorablemente y principalmente  afecta a niños de corta edad. Se manifiesta porque presentan niveles de actividad exacerbados, dificultad de concentración, incapacidad para controlar los impulsos y, en muchos casos problemas de comportamiento.  

Hace exactamente  ciento cuarenta y ocho años, el doctor  Hoffman comunicó el caso de un niño, cuya conducta se caracterizaba por inquietud motora y que el autor describió así:
“…..pero el inquieto Phil todavía no se acostumbraba a estar sentado, se mueve mucho, y se ríe entre dientes. Por consiguiente, yo declaro, sus balanceos hacia delante y hacia atrás, y la inclinación sobre su asiento, como si de una silla mecedora se tratase o como si fuera a caballo. ¡Felipe!  ¡Yo he ganado una cruz ¡ mirad al malvado, al niño inquieto. Crece cada vez más rudo y extravagante y no para hasta que se cae completamente de su asiento. Felipe chilla con todas sus fuerzas (.Ávila y. polaina-Lorente 2002)
 Desde entonces hasta hoy, la hiperactividad infantil ha recibido una gran variedad de nombres entre los que destacan el de “disfunción cerebral menor”, “Lesión cerebral Mínima”  “disfunción cerebral mínima” “síndrome del niño hiperactivo” , “reacción hipercinetica de la infancia”, y Síndrome hipersinetico”  (www.deficitdeatencion.org/trastorno.htm)
Es importante comprender que puede haber dos tipos diferentes de hiperactividad. uno ocasionado por una situación particular, puede terminarse cuando la situación cambia o el niño aprende a manejar la tensión. El otro es ocasionado por diferencias neurológicas en el cerebro del niño.
El historial clínico ayuda al doctor a decidir si la hiperactividad, la distractibilidad o la impulsividad se deben a un problema emocional o al déficit de atención.
Si los comportamientos son crónicos (presentes a lo largo de la vida del niño) y profundos (presentes a lo largo de cada día), el diagnóstico es probablemente la forma de base neurológica de déficit de atención o hiperactividad.  
       El diagnóstico debe basarse en la historia completa y la evaluación del niño y no solamente en la presencia de una o más de estas características. El tratamiento farmacológico no está indicado en todos los niños con este síndrome.

Características de los niños hiperactivos

Atención: Lo que más caracteriza a este tipo de niños es su dificultad para mantener la atención durante ciertos periodos de tiempo.

Impulsividad: Tienden a actuar de forma inmediata sin pensar en las consecuencias de su acción, cuando emprenden una nueva actividad empiezan con entusiasmo, la realizan en forma desorganizada, desestructurada  y pocas veces la terminan. Cualquier pensamiento que pase por su cabeza es inmediatamente ejecutado.

Comportamiento: Es totalmente imprevisible, inmaduro e inadaptado para su edad.  Se caracterizan por ser inquietos.

Desobediencia: Vemos que este es uno de los problemas mas acuciante  dentro de la familia, aquí el niño hace lo contrario a lo que se le pide o, simplemente no lo hace.

Labilidad emocional: El niño hiperactivo esta sujeto a bruscos cambios de humor, se irrita enormemente cuando sus deseos no son satisfechos, con el tiempo tiende a formarse un pobre concepto de sí mismo entre los pensamientos negativos mas arraigados en estos niños destacan los de ser malos, no tener amigos y ser torpes para el estudio.

Llamar la atención: El niño hiperactivo siempre quiere ser el centro de atracción, tanto en el colegio como en casa. Busca continuamente como acaparar la atención de sus familiares y de sus maestros.

Un niño puede recibir uno de tres diagnósticos del Trastorno por Déficit Atención con Hiperactividad. Estos son:
·Trastorno por Déficit Atención con Hiperactividad tipo hiperactivo-impulsivo.
· Trastorno por Déficit Atención con Hiperactividad tipo falta de atención.
·Trastorno por Déficit Atención con Hiperactividad tipo combinado.
    
Debido al Trastorno por Déficit Atención con Hiperactividad, los niños afectados deben luchar para poner atención, desarrollarse y seguir los programas  para estar tranquilos, experimentan dificultades para considerar las consecuencias de sus acciones al planificar acciones futuras. En muchos casos, la mala conducta no es el resultado de una incapacidad de comprender la acción correcta sino que más bien de una incapacidad de controlar la conducta o de escuchar y seguir las instrucciones, son fácilmente distraídos por cualquier estimulo. parecen necesitar de más motivación y esfuerzo en comparación a otros niños de la misma edad.   Kutcher S, Aman, M. Brooks. S.J. Buitelaar. J., van Daalen. E.,
Fegert. J. y colegas. (2004). Ávila y. polaina-Lorente 2002)

TRATAMIENTOS:

En la actualidad se cuenta con tres modalidades para ayudar al niño a superar su hiperactividad: La farmacológica, la psicológica, y la educativa. La gran mayoría de los niños hiperactivos necesitan  un tratamiento farmacológico complementado con un tratamiento psicológico y educativo. Por otra parte es indispensable la orientación de los padres sobre como controlar los problemas de conducta que el niño provoca a la familia

Tratamiento farmacológico: Los fármacos que se administran al niño no curan la hiperactividad, pero si ayudan a controlarla; actúan en el sistema nervioso haciéndolo funcionar más eficazmente, , facilitando  que se genere en el organismo una mayor cantidad de catecolaminas y de esta  forma los niveles de atención y la inquietud motora se ajustan mejor a la demandas del medio  ambiente.

La medicación es necesaria hasta que el sistema nervioso genere por si mismo una cantidad adecuada de catecolaminas.
Los fármacos que se administran en la hiperactividad infantil, pudiera crear dependencia psicológica o física, la dependencia psicológica consiste en un conjunto de modificaciones psíquicas de contenido agradable producidas por el consumo de fármaco, que despiertan en el consumidor el deseo irresistible de conseguirlo  y usarlo crónicamente.
La dependencia física implica una progresiva adaptación biológica del organismo a la presencia del fármaco, por tanto, si se interrumpe su consumo se alteran algunas de las constantes biológicas.
Los fármacos mas conocidos en el mercado  son:
· Dexodrine,  Rubifen, Cyler,  Ritalin   (.Vademécum México 2003). Próximamente se incluirá en el cuadro básico de  la Secretaria de Salud el “ Ritalin  LA”).
La mayoría de los niños hiperactivos responden a uno de estos medicamentos. No obstante es el psiquiatra quien debe decir que fármaco y que dosis es la mas beneficiosa  para el paciente, aunque no siempre permiten mejorar la concentración y pueden interferir con el apetito y el sueño. (.Ávila y.Polaino-Lorente.2002)

Tratamiento psicológico: Son  muchas las corrientes que existen dentro del ámbito de la psicología, dentro de las principales son:

Psicoanálisis, Conductismo, y humanismo, de éstas se derivan otras alternativas que ofrecen tratamiento psicológicos efectivos.        El terapeuta es el encargado de orientar  a los padres y familiares que estén al cuidado de un niño hiperactivo.
Los padres, tutores, familiares, y maestros tienen que tener en cuenta los siguientes principios:
 1.- El  niño hiperactivo tiene dificultades para seguir cualquier directriz, orden o norma de conducta, esta dificultad a veces la puede superar y a veces no.
2.- El niño hiperactivo debe aprender a auto controlar su conducta, igual que cualquier otro niño. Este aprendizaje es más lento y los padres tienen que ir responsabilizándole gradualmente. Ávila y. polaina-Lorente (2002)
Soluciones: Con frecuencia los padres acusan al niño hiperactivo de irresponsable. Esta actitud aumenta los sentimientos de culpa del niño y puede llegar a provocar un cierto desajuste emocional. Los padres deberán explicar al niño su problema, suscitar en el las expectativas adecuadas a su nivel de madurez y premiar su realización. De esta forma aprenderá a controlar su conducta y a incrementar su nivel de madurez y responsabilidad. Ávila y. polaina-Lorente (2002) 

¿Como enseñar a obedecer a un niño hiperactivo?

El principal problema de estos niños en su ámbito social  es la disciplina.
Hacer que un niño hiperactivo sea disciplinado es una tarea compleja  de todos los miembros que lo rodean. El primer cometido de los padres es  establecer un reglamento familiar, estable, consistente, explicito, y predecible. y el segundo, hacer que el niño hiperactivo lo cumpla.

Tratamiento alterno: El tratamiento para los niños con déficit de atención e hiperactividad, puede ser reforzada por dos tipos distintos de consecuencias: de naturaleza intrínseca a la propia actividad, que la convierte en una conducta similar a la de la auto ­estimulación, y  de tipo extrínseco, por la que obtiene gran cantidad de reforzamiento social (se le presta atención, se le habla, se le intenta controlar, etc.). Depende del tipo de consecuencia el que deba o no utilizarse un método determinado. En el primer caso, en que la hiper­actividad produce consecuencias intrínsecas, lo más apropiado es refor­zar conductas incompatibles, es decir, el niño debe estar sentado o sin moverse durante periodos cada vez mayores. ¿Por qué esto y no utilizar mejor el castigo? Por la siguiente razón: la hiperactividad, es una categoría amplia y variable; es más, su misión precisa se da en términos de su frecuencia y persistencia, más no de su topografía, como puede ser  en el caso de la auto estimu­lación. En un principio, debe reforzarse por periodos reducidos, los que se aumentarán gradualmente hasta que esto obtenga resultado,  posteriormente se procederá  a incrementar las fuentes de reforzamiento adicional que mantenga esas conductas, físicamente incompatibles con la hiperactividad. (Ribes Iñesta.2004 ) (.Avila-Lorente 2002)



En el segundo caso, debe operarse de manera distinta. Dado que el reforzamiento es de naturaleza social y se está administrando a través de la conducta de otras personas, debe aplicarse un procedimiento que no suspenda dicho reforzamiento, sino que además afecte los estímulos  que hacen altamente probable la hiperactividad. El único que permite tales operaciones es el tiempo-fuera total. Al aislar al sujeto  de la situación en que obtiene reforzamiento, no solo cortamos acceso a dichas consecuencias, sino que también lo alejamos de la guía  de estímulos discriminativos que se asocien a ellas. El tiempo­ fuera contingente a cada respuesta de hiperactividad (que puede definirse, topográficamente, como un no estar quieto durante un mínimo de tiempo), acompañado de los estímulos verbales que faciliten el control posterior, resulta un procedimiento sumamente eficaz  para este tipo de problemas.  (Ribes-Iñesta. 2004)

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